Las formas en las que la Sociedad nos aprisiona son incontables.

Sí, la Sociedad nos permite vivir sin tener que preocuparnos de cazar, de que nos maten en una guerra (esto es cierto en muchos países), o en general, de que nos maten simplemente por un trozo de carne, una mujer o un terreno.

La Sociedad tiene muchas cosas buenas, pero también en muchas ocasiones se nos está quedando pequeña, en cuanto a las libertades que podría proporcionarnos y que no nos proporciona.

Vivimos en un mundo consumista repleto de escasez, de hecho, los que más dinero ganan son aquellos que saben gestionar mejor la escasez. Escasez de dinero, de trabajo, de recursos, de energía, de votos, de oportunidades de amor, amistad, sexo, etc. Toda nuestra Sociedad se basa en la escasez, y en impulsar nuestras acciones a tratar de conseguir lo máximo posible.

Pero en el mundo está surgiendo un futuro distinto, un mundo de abundancia, que puede retar al paradigma actual y poner sobre la mesa otras cartas.

¿Quién decía que la información, las noticias, las películas, el ocio o la conexión era escasa? Ahora nadie se atrevería a decirlo. ¿Quién dice ahora que la energía, los bienes, la comida, las relaciones y el transporte son escasos en la era del nacimiento de las renovables, la impresión 3D, las granjas verticales, las APPs de encuentros y los vehículos autónomos? Quienes sostengan hoy en día eso serán las próximos que tendrán que reconocer su error, como las compañías discográficas, los periódicos o los videoclubs ya lo hicieron.

Entre las muchas cadenas que nos atan podemos citar algunos ejemplos:

  • Sociales: cuántas normas sociales están hechas para mantener un orden que ya no tiene sentido. Desde la prohibición del matrimonio LGTBI a la monogamia, pasando por la jubilación, el aprendizaje exclusivo durante la juventud…
  • Económicas: ante un mundo de robótica y automatización, de crisis económica continua y de necesidades de cambio profesional continuo, la idea del trabajo seguro de por vida está desapareciendo, y está siendo sustituida por conceptos como la Renta Básica Universal que protejan a las personas y les permitan adaptarse al cambio.
  • Políticas: la democracia no es votar cada 4 años y ya está, ahora es posible implicarse mucho más en el devenir político de nuestros países. De la misma forma, las fronteras, los bloques cerrados, ya no tienen cabida en nuestro mundo (aunque muchos se empeñen en revivirlos).
  • De consumo: se han creado patrones de consumo compulsivo que fomentan nuestra necesidad de huir de la escasez haciéndonos cambiar cada poco de ropa, móvil, coche…ante la crisis ambiental y social que vivimos, ¿podremos adoptar otros patrones de consumo y de producción inocuos con la Naturaleza y con nosotros mismos?

Son sólo unos pocos ejemplos de cómo nos vemos prisioneros por nuestros propios actos y los de los demás, pero si miráis a vuestro alrededor, veréis muchos más ejemplos y otras formas en las que se nos roba nuestra libertad.

Supongo que, como decíamos ayer, al final la cuestión es cómo romper estas cadenas y perseguir la Libertad.

 

chain-109302_960_720 wkuirt8v47h5 to8756y uhritfdy5v6y.jpg

Anuncios